La magia del momento

O ese momento mágico en el que descubres casi sin darte cuenta que estás haciendo lo que siempre has soñado.

Yo, Julen, descubrí muy pronto que todo aquello que rodeaba a un negocio de restauración me fascinaba, todos los días pasaba algo diferente, los pequeños detalles o decisiones que se tomaban durante los servicios hacían que el resultado fuera otro, a veces mejor y otras peor, pero siempre diferente. Y el resultado obtenido es siempre inmediato, la felicitación o la insatisfacción (nunca deseada) del cliente. Mi yo competitivo hizo que viera en esto una manera de estar siempre motivado y que nunca tuviera suficiente.

Hoy, después de muchos años de dedicarme a esto, me doy cuenta de que no podría haber elegido un camino mejor.

Fátima, la responsable de nuestra línea gastronómica, fue un descubrimiento, llegó a la Restauración como por casualidad, y a la cocina por necesidad. Hizo falta poco tiempo para darnos cuenta que tenia algo que la hacía especial. Nunca le dio miedo el reto, cocinera autodidacta, no había receta que se le resistiera. Empezaron a aparecer por casa libros de cocina, pruebas, salsas, etc… hasta que finalmente nos dimos cuenta, teníamos en casa a la mejor chef que hubiéramos podido encontrar!